La Universidad del Atlántico lanza Confortarina, un suplemento alimenticio natural
presentó oficialmente Confortarina, un suplemento alimenticio elaborado a partir de batata, guandul y bledo, tres productos tradicionales del Caribe colombiano que desde ya se convierten en la base
de una alternativa nutricional que contribuirá a la seguridad alimentaria del país. Confortarina nació como una apuesta institucional por la seguridad
alimentaria y la nutrición funcional. Desde la Entidad Prestadora del Servicio de Extensión Agropecuaria de la Universidad del Atlántico (EPSEA), se articuló un equipo interdisciplinario integrado por estudiantes y docentes de las facultades de Ingeniería, Ciencias de la Salud, Ciencias Básicas y Arquitectura, quienes comenzaron a investigar el potencial de ingredientes propios del Caribe para desarrollar un suplemento con alto valor nutricional. “Lo que inició como un ejercicio académico
evolucionó hasta convertirse en un desarrollo científico con registro sanitario del Invima y listo para llegar al mercado nacional”, señaló Fanny Bayona, directora de la EPSEA. El lanzamiento oficial estuvo acompañado por representantes del Invima, directivos universitarios e investigadores responsables del proyecto en una jornada que marcó el inicio de la etapa de comercialización del
producto. Invima otorgó el Permiso Sanitario de Alimentos (PSA) No. 0642-2026, con vigencia de siete años, que certifica el cumplimiento de los requisitos técnicos y sanitarios exigidos para su
distribución en el país. Uno de sus principales diferenciales es su enfoque de nutrición culturalmente apropiada, basado en ingredientes tradicionales del Caribe colombiano que rescatan
prácticas alimentarias ancestrales y fortalecen las cadenas productivas rurales de la región. El suplemento aporta 17 gramos de proteína por cada 100 gramos de producto y es libre de conservantes, colorantes y saborizantes artificiales. La combinación de sus ingredientes naturales ofrece múltiples beneficios: fibra para favorecer la digestión,
proteína vegetal para apoyar el desarrollo muscular, calcio y hierro para fortalecer la salud ósea y contribuir a la prevención de la anemia, además de un bajo contenido de grasas. Rafael Castillo Pacheco, rector de la Universidad del Atlántico, destacó el valor histórico y científico de esta apuesta. "Este producto surge como una apuesta institucional por la seguridad alimentaria y la nutrición
funcional. La batata, el guandul y el bledo han alimentado durante siglos a las familias del Caribe colombiano. Gracias al trabajo de nuestros
investigadores y docentes, estos ingredientes de la despensa ancestral de la región hoy ofrecen una respuesta científica a uno de los desafíos más
urgentes del territorio: la inseguridad alimentaria", afirmó. El proyecto contempla además el desarrollo de una línea de productos derivados de panificación elaborados con Confortarina, entre ellos galletas,
snacks, cremas, coladas, cupcakes y panes, con potencial de distribución en comedores escolares, tiendas de panadería saludable, empresas de bienestar corporativo y programas
internacionales de alimentación, ampliando el acceso a alimentos funcionales y nutritivos en distintos contextos comunitarios. Al entregar el permiso sanitario, Herlys Martínez, coordinadora territorial de Invima en la Costa Caribe, resaltó la importancia del proyecto y el impacto que puede generar para la región. "Celebramos desde el Invima que la Universidad del Atlántico haya obtenido la
autorización de comercialización para su producto Confortarina, un producto diseñado para impulsar el desarrollo económico y social de la región Caribe", expresó. Para escalar la producción y transferir
tecnología y conocimiento a las comunidades rurales, la propuesta contempla la creación de una planta piloto de transformación agroindustrial, con
una inversión estimada de 9.500 millones de pesos. La iniciativa prevé ampliar posteriormente su capacidad desde la Gran Central de Abastos del
Caribe, con el fin de fortalecer la producción y ampliar su alcance. Desde la EPSEA de la Universidad del Atlántico, esta planta permitirá
consolidar el proceso de investigación aplicada, desarrollar nuevas mezclas funcionales y articular una red agroalimentaria comunitaria alineada con el
Plan de Desarrollo Institucional 2022-2031. Con el lanzamiento de la Confortarina, la Universidad del Atlántico pone en manos del país un producto nacido en sus aulas, fabricado a partir de la investigación científica y del conocimiento del territorio, que ya cuenta con el respaldo sanitario para llegar al
mercado como una alternativa nutricional con identidad Caribe, capaz de aportar al bienestar de las comunidades y fortalecer el campo colombiano. Con iniciativas como esta, la institución reafirma su compromiso con la investigación aplicada, la seguridad alimentaria y el desarrollo rural del Caribe colombiano. Texto y fotos de Internet.




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