LAS HUELLAS SON EL SELLO DE LA VIDA CREATIVA DE LOS HUMANOS
Ricardo González Ripoll, es huella de una nueva mirada en la arquitectura del país. Nació en Barranquilla el 28 de octubre de 1925. Murió un 30 de diciembre de 1.981. Se graduó como arquitecto en la Universidad Nacional de Colombia en 1953.
Desde joven fue un preocupado por la suerte de la ciudad y dedicó sus energías juveniles y como profesional a causas ciudadanas donde participaba
con la convicción de ver a su natal
Barranquilla, crecer en el contexto nacional, como una metrópoli grande.
Como experto de la arquitectura estuvo y fue activista de las corrientes modernistas. Su obra en el diseño y construcción es diversa, destacándose en las construcciones de obras con arquitectura para el comercio, la vida social, residencial y multifamiliar, como también de recreación, entre otros modelos de proyectos. Notablemente influido por el
funcionalismo y consciente de lo que hoy en día se conoce como hábitat tropical. Fue uno de los primeros arquitectos en incursionar en el método tipo túnel, conocido como OUTINORD, técnica que permite construir de forma rápida y masiva, con baja mano de obra, bajo desperdicio de materiales y
con ciclo de ejecución diario,
lo ideal para edificios de repetición como viviendas multifamiliares, hoteles,
colegios, etc. Este sistema le representó ser en la ciudad el paradigma
Arquitecto/Constructor. Influyó durante su carrera profesional al desarrollar sistemas
vanguardistas de los avances constructivos de su tiempo.
Fue uno de los impulsores de la fundación de la Facultad de Arquitectura de la Universidad del Atlántico en 1951, dejando una “profunda huella en la formación de nuevas generaciones de arquitectos. Su instructor, Castro Dicken, se refirió de su perfil como una persona tan íntegra que podía reflejar su
personalidad en todo lo que hacía” *1.
Su arquitectura marcó la identidad moderna de Barranquilla, especialmente
durante las décadas de 1950 al 1980.
Sus obras en ese periodo se pueden constatar aún en algunos lugares de la ciudad y otras ciudades de Colombia: Edificio del Banco Popular, 1955 adornándose con el mural
Simbología de Alejandro Obregón (fresco) en 1956. Coliseo Cubierto Humberto Perea, 1961. En esta bella edificación su principal
característica era su techo, que conceptualmente se presentaba como una
metáfora de las olas del mar Caribe, una joya de ingeniería con cubierta de concreto pretensado y una
luz de 40 metros, donde prima el aprovechamiento de la ventilación y luz
natural.
Edificio SENA Barranquilla. 1972, en el centro
de Barranquilla, obra racionalista adaptada al clima tropical, con uso
funcional de la ventilación e iluminación natural.
Club Alemán Barranquilla, 1959. La fachada
principal daba tratamiento al asoleamiento con elementos verticales, el salón
principal del club, era innovador en su propuesta constructiva, pues planteaba
dos grandes vigas por encima del nivel de la cubierta.
Edificio Mezrahi, 1957. Se trata de una obra
sencilla de balcones y corredores abiertos para protección solar, que antecede
con un muro de tres pisos de alto en el cual se ejecutó un mural en cerámica
del artista Alejandro Obregón.
Edificio Tierra, Mar y Aire construido en los 70 ubicado en esquina
de calle 76 con carrera 53, es una construcción bondadosa con el clima
tropical, allí en esa esquina de gran visibilidad para la época se fijó un mosaico
del artista Alejandro Obregón.
Aeropuerto Internacional Ernesto Cortissoz 1972. donde fungió como constructor en compañía del Arquitecto Aníbal Moreno (Antes de la actual modificación esta edificación poseía un lenguaje de clara influencia brutalista).
ESCALA IMPRESORES. 1969. Inicialmente SIMAN PLAST.
Se distingue por su cubierta abovedada apoyada sobre vigas postensadas, que a
su vez funcionaban como desagües. Espacio totalmente libre de columnas.
Edificio CARIDI. 1962. Edificio REBEISA 1967. Diseñado
para el señor Absalom Charris, es un Volumen sencillo de influencia
funcionalista, que posee una escalera de caracol cubierta lo que le da la apariencia
de una torre. De las primeras construcciones en la ciudad en usar puntales
metálicos abandonando así el uso de mangles.
Soledad, construidos a finales de los años 70, fueron las primeras obras en cambiar el concepto de la arquitectura de familias en la ciudad. Fue alcalde de Barranquilla entre 1968 y 1972, periodo en el que impulsó proyectos urbanos con enfoque social. Supo dar lectura a la ciudad abordando “el prisma de
qué tanto significaba. Como primera autoridad diseño y construyó proyectos de vivienda social, pavimentación de calles y legalización de barrios en diálogo con la ciudadanía. (Fundó el barrio Nueva Esperanza. Es
considerado por el gremio de arquitecto como un representante de la arquitectura honesta, rigurosa y con sentido de lugar. Conformó con José Alejandro García, Roberto McCausland y
Manuel de Andreis, la comisión que generaron la edificación de la Barranquilla moderna. Su obra se distingue por conjugar arte, técnica y sensibilidad urbana. Fue un arquitecto que, en palabras de críticos y colegas, recuperó la imagen del arquitecto como artista creador, autor de una obra con identidad y pertenencia.
En 1981 fue elegido presidente nacional de la Sociedad Colombiana
de Arquitectos, destacándose a nivel nacional en sus acciones. Solía decir:
“uno para poder hacer obras importantes tiene que saberlas construir, tiene que
saber cómo se soportan, tiene que saber cómo se sostienen.”
En su vida estuvo rodeado de los movimientos vanguardistas de la época y con ellos no solo compartía su vida recreativa sino las charlas y
reflexiones por un mejor entorno de Barranquilla. Hizo parte, de manera eventual, del Grupo de Barranquilla, círculo intelectual integrado por
Alejandro Obregón, Álvaro Cepeda Samudio y Gabriel García Márquez, entre otros. “Poesía de ascensores y cemento armado, de pasadizos funcionales y cálculos de resistencia, tan a la moderna como que Ricardo aceptaría quedarse medio calvo para parecerse un poco a Le Corbusier.”, así lo describió su compadre, Gabriel García Márquez, con
quien cosechó una gran amistad. Gabo y Ricardo fueron tan cercanos, que García Márquez fue el padrino de bautismo de Katya. En la década del 60, hizo parte del grupo de prohombres barranquilleros que imaginaron la creación del Museo de Arte Moderno de Barranquilla (MAMB). Fotos de Internet.
Bibliografías:
*1. Barranquilla, Modernización
y Movimiento Moderno (1842 -1964) Carlos Arturo Bell Lemus. Universidad
Nacional de Colombia.
*2. https://lachachara.org/gloria-olvido-y-demolicion-del-coliseo-humberto-perea/





No hay comentarios:
Publicar un comentario